martes, 8 de julio de 2008

RELACION SALUD ENFERMEDAD Y TRABAJO


El hombre como un ser individual y social, tanto como la vida humana misma, es un proyecto inacabado y se presenta como esencialmente necesitado en el orden físico, biológico, psicológico, familiar, social y ambiental, por lo tanto en este orden la salud juega un papel primordial para lograr el equilibrio del ser humano en todas las áreas en las cuales el se desarrolla.

Los orígenes del derecho a la salud se remontan a la antigüedad y los primeros registros se inician en el siglo XVI, sin embargo, dos siglos mas tarde, el estado inicia el control sanitario de las comunidades. En Alemania se desarrollan complejos sistemas de medición de la salud de las poblaciones. En Inglaterra, en 1875, Chadwick propone y recibe la aprobación de la Ley de la Salud Pública. Luego Bismark, en Alemania, impone el Seguro Social Obligatorio (1880) y Beveridge, en Inglaterra, la Seguridad Social.

De acuerdo al modelo propuesto por Blum en 1974, los gastos en salud, deberían tener los siguientes porcentajes: en estilo de vida 43%, en herencia 27%, en medio ambiente 19% y en servicios de salud 11 %. La OMS señala que tan solo para poner en funcionamiento los 13000 hospitales de la región (América Latina y el Caribe), se calculan necesidades mayores de 100 mil millones de dólares anuales, sin considerar otros elementos.

Se ha logrado ya un gran avance en la re-conceptualización de la salud y la enfermedad, considerándolas como un proceso, y en el reconocimiento de que tanto el tipo de enfermedades como su posibilidad de prevención y recuperación dependen, fundamentalmente, del acceso de la población a satisfacer las necesidades básicas de alimentación, vivienda, educación, trabajo e ingreso, siendo estos dos últimos grandes determinantes de los demás, tanto esenciales como secundarias y superfluas.
El derecho a la salud se traduce en el aumento o la prolongación de la vida, en la disminución de las alteraciones del equilibrio fisiológico, en la reducción de los malestares, en la limitación de las incapacidades, en el mayor bienestar, en el equilibrio y satisfacción con el medio ambiente y, por último, en el aumento de la capacidad de resistencia individual hacia las enfermedades, a un costo compatible, con las posibilidades de la comunidad.

La salud se puede definir como el estado caracterizado no sólo como la ausencia de enfermedad sino también como un estado de completo bienestar físico y mental en que el organismo ejerce normalmente sus funciones. (OMS)

La enfermedad es una entidad opuesta a la salud, cuyo efecto negativo es consecuencia de una alteración o des-armonización física o mental de un individuo. La salud y la enfermedad son parte integral de la vida del procesa de la interacciones medioambientales y sociales.

El proceso salud-enfermedad esta presente en diferentes etapas de la vida del ser humano en todos sus aspectos. Este proceso adapta y mantiene en equilibrio al individuo tanto con el medio físico como en el social.

Dentro de esta búsqueda de continuo equilibrio del proceso salud enfermedad se encuentra el sistema de salud definido como un conjunto de elementos relacionados entre si cuyo objetivo fundamental es promover, prevenir y curar dentro de este proceso.

El trabajo es la forma como el hombre se apropia de la naturaleza para transformarla y satisfacer sus necesidades; por ello, constituye una actividad vital para la reproducción de la sociedad. No obstante, también puede ejercer un efecto nocivo sobre la salud de los individuos.
Es bien conocido que en el diagnóstico de los riesgos de trabajo existe un porcentaje significativo en el caso de las enfermedades de trabajo. Por otra parte existen repercusiones en la salud de los trabajadores manifestadas como síntomas, molestias o enfermedades inespecíficas que están estrechamente relacionadas con el trabajo aunque no estén legalmente reconocidas como tales.

Tradicionalmente, la relación entre salud-enfermedad y trabajo se ha planteado como un fenómeno que tiene causas únicas (factores de riesgo físicos, químicos, etc..) y efectos específicos (riesgos de trabajo), reduciendo la problemática a una explicación unicausal en donde un factor de riesgo puede producir una enfermedad.


Sin embargo en el ambiente laboral los trabajadores se exponen a diferentes agentes y exigencias del trabajo simultáneamente.
Si bien es cierto que es posible establecer una asociación causal entre la exposición a uno o varios factores de riesgo y determinada patología, también lo es, el que se pueden definir perfiles patológicos, con la ayuda de las ciencias sociales, de acuerdo con diferentes formas de división y organización del trabajo.
Es decir, la forma como se organiza y se divide socialmente el trabajo en las diferentes sociedades, determina a su vez distintos procesos de desgaste en los trabajadores que potencian y condicionan no sólo las enfermedades profesionales y accidentes de trabajo, sino un perfil patológico característico.

En conclusión la salud laboral tiene como objetivo fomentar y mantener el más alto nivel de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las profesiones, prevenir todos los daños a la salud de éstos por las condiciones de su trabajo, protegerlos contra los riesgos para la salud y colocar y mantener al trabajador en un empleo que convenga a sus aptitudes psicológicas y físicas.
Por ello entendemos que los objetivos de la salud laboral son la “prevención de la enfermedad profesional, del accidente de trabajo, del disconfort del trabajador y la promoción de la salud”.

Bibliografía:
Cartilla Laboral Legis. 2006
Decreto 1295 de 1994
PALACIOS Martha Edilia, Salud Enfermedad y Trabajo. Ed., Grijalbo, México 2004


Elaborado por: María Helena Ballesteros S.